CERTAINITY IS THE ENEMY OF UNITY .  .  .

OCTOPUS X 2

ABRIL 13 2024 8:31:35AM BOGOTÁ


Estaba con mi hermana, con mi papá. Con mis tías. Estaba Fernando. Estaba Fernando

Yo me había ido para ese lugar solamente como temporalmente como por unos días y me resultaba quedando dos años.

En un momento había como un accidente... como que había unos carros escapando... yo tenía la vista desde arriba como si yo fuera un ave que estuviera volando y veía todo desde arriba pero era como... como una persecución o algo así… y había un carro que estaba muy acelerado como si estuviera fuera de control y lo metían entre agua, salía por la carretera, carretera destapada, pero a toda mierda, así como esas persecuciones gringas que uno ve. Al principio yo creía que era que estaba como siendo arrastrado por algo muy grande... como si algo lo estuviera arrastrando o estuvieran jalando esos carros como con una grúa a toda mierda, pero después me daba cuenta que era que el carro que estaba como escapando de algo como que realmente había alguien adentro acelerando el carro y yendo a esa velocidad y bueno finalmente se detenía.

Después yo ya estaba abajo... ya no estaba como en el aire mirando todo desde arriba sino abajo sino abajo y había llevado unas cámaras... algunas personas con las que yo estaba como mi tío o mi hermana tenían unas cámaras de vídeo esas re viejas casi como de cine de esas reviejas: unos armatros de cámaras que tenían que cargar en el hombro y estábamos ahí... no sé... todo mundo decía como silencio silencio y miren quien está ahí y apuntaban hacia hacia dos pulpos enormes, eran dos pulpos como que no nos habíamos encontrado así casi que accidentalmente antes... empezaban a grabarlos y le preguntaban a uno si él era no sé quién, era como un personaje por allá super poderoso y era un pulpo que hablaba o sea como si fuera una alma humana en el cuerpo de un pulpo pero no era un personaje benébolo, era más bien como oscurito. Era como negro con café, un poco espeluznante, entonces el man empezaba a hablar y efectivamente era él, era como este ser pues manda más de un mundo no tan clarito.

Entonces empezaba a hablar, no me acuerdo qué decía y yo por un momento no le ponía atención, como que estaba... Sí, me distraía con algo. Y luego le preguntaba a alguien que estaba al lado mío, le decía, pero ¿quién es él? Y el man (pulpo) me escuchaba. O sea, el man se daba cuenta de que yo no le estaba poniendo atención o que estaba como hablando. Y se bajaba de ahí, del pedestal en el que estaba y se me venía a mí encima y me agarraba todo el cuerpo se me acostaba encima se me ponía aquí encima como en el estómago y el pecho y me agarraba durísimo con todos los tentáculos y me empezaba a hablar y yo me acuerdo en ese momento yo dije como hijo de puta esto tiene que ser un sueño, o sea esto no puede ser verdad, que miedo tan horrible, pero pues mantuve la calma como que no me asusté y tampoco entre en lucídez eso pues porque si era muy real pero no me hice la pregunta de esta vaina será que es un sueño y el man me empezó a hablar o sea me agarró durísimo y me apretaba durísimo casi no me dejaba respirar con sus tentáculos horribles que se sentían horribles y me empezaba a hablar y y me empezaba a hablar. Y después de eso era raro, porque era como si, como si el hecho de que el man me tocara y me hablara así, como que me apretara tan fuerte, como que ya me seducía, como que yo quedaba embelesada por el tipo. Y empezaba yo como a coquetearle, como a atraerlo pero así a través de la seducción y en un momento otra vez el mal me volvía y me agarraba y yo le decía que me metiera uno de sus tentáculos horrible y el mal me metía o sea como que me follaba con uno de sus tentáculos pero era horrible porque me ardía o sea como que su pigmento como su mucosa como esa cosa que lo recubre me ardía como si no fuera compatible con mi piel... era muy incómodo.... entonces yo le decía como pasito pasito y en ese momento me desperté. Y me volví a quedar dormida estaba otra vez como en el mismo lugar como con mi familia como en este lugar en el que me había quedado como dos años y estábamos todos ya a la espera de los últimos días...

como que ya iba a terminar el viaje pues Y... Estaba yo en un momento con mi hermana y yo la hacía reír tanto, o sea, nos reíamos acarcadas, recarcadas, incluso yo no sé si fue contándole el sueño, yo no sé qué, pero yo le estaba contando como un sueño a Andrea. Y se reía mucho, o sea, nos reíamos tanto que llorábamos de la carcajada. Y yo sentía los ojos hinchados de tanto llorar, como la, como... Ay, no sé, era como los ojos hinchados y un poco la cara, me acuerdo de tocarme la cara, como sentir la cara como dormida, como si me hubieran puesto anestesia en la cara. Como cuando en el odontólogo lo anestesian a uno que se siente uno así como todo hinchado, entonces yo me tocaba los ojos y los tenía exageradamente hinchados y así como dormidos, como que se siente gordito y mi hermana también se reía de eso, como que mi hermana se reía y nos reíamos las dos y a mí me daba alegría hacerla reír, estábamos muy carcajíadas, o sea recuerdo que ya se limpiaba los ojos de las lágrimas pero de la risa y mi papá estaba estaba ahí como al frente de nosotras como... es que era... este lugar era extraño porque era como una... como un salón, no como una...

era un recinto...

donde la gente se sentaba alrededor como todo alrededor del recinto así como los jeeps, que uno se sienta uno al frente de la otra que uno se sienta al frente, una fila de gente se sienta al frente de la otra fila y se están mirando, así era ese salón, pero era un salón que era a la vez carpa porque sus paredes eran de tela, entonces mi papá estaba, o sea nosotros estábamos en una de esas filas, pero mi papá estaba sentado sea nosotros estábamos en una de esas pilas pero mi papá estaba sentado adelante de nosotras como medio tapándonos de la carcajadera porque es que estábamos demasiado muertos de la risa y recuerdo que este tema del pulpo era un tema, era como que no sé, era raro, era como si me estuvieran protegiendo de que pues de eso que había pasado, como que yo ya en esa segunda parte del sueño estaba más bien como protegida, como si me estuvieran escondiendo, para saber si como para que sabían que ahí había como un riesgo entonces me acuerdo que estábamos sin comunicación nos tocaba usar tarjetas de llamadas para para poder comunicarnos. Mi papá me pasaba la tarjeta que había disponible y yo llamaba a Lorena y le contaba todo el sueño, le contaba todo el detalle, todo lo que estaba pasando. Y en un momento me daba cuenta de que no debía haberme demorado tanto en esa llamada porque esa tarjeta era como sagrada, era como la única tarjeta que teníamos para llamar al afuera y yo me ponía a echarle todo el cuento a mi amiga. En un momento ella se le perdía la señal y me decía,

decía, ¿cómo? No te entendí el último pedazo. Y en ese momento yo caí en cuenta y decía, como wey, puta, yo no debí demorarme tanto en esta llamada. Y le colgaba a Lorena. Y quedaba, se asustaba por pensar que me había consumido todos los minutos de esa tarjeta. Bueno, luego de eso teníamos que ubicarnos en una posición alta, como si todos nos pusiéramos de pie y unos a otros nos alzábamos en los hombros, nos parábamos en los hombros de otros, no sé por qué, no sé cuál era el motivo de hacer eso. Yo recuerdo que yo estaba muy alta, o sea, como que habían una especie de mini graditas del tamaño del ancho de medio pie detrás de estas sillas que estaban acomodadas ahí en esas hileras y esas esas gradas eran para eso como para hacer ese ritual como de no sé, como cuando uno se pone de pie en la visada de bandera pues era como que era el momento de hacerlo y yo cuando me ponía de pie yo era muy alta, yo era exageradamente altísima, yo podía ver todo desde arriba muy alto y recuerdo que estaba este chino allá de disto que es re alto y a mi me daba risa porque era como es que estoy tan alta que estoy hasta mas alta que el y el se paraba encima de los hombros de alguien mas y aun asi no me daban ni los tobillos a mi osea yo quedaba como si me hubiera parado en un lugar mucho más alto pero no realmente yo estaba solamente parada encima de los hombros de alguien no sé si de Andrea y solamente eso ya me daba como una visual de todo el paisaje como si una pues un poste de luz pues era muy alta y en ese momento estaba Cata, Catalina iba a ser como es que no sé

este lugar era muy extraño porque eran como como varias carpas como si fuera un refugio, como si fuera un campamento. Entonces estábamos todos nosotros pues los conocidos en este nuestro, Cata estaba ahí conmigo y era el momento de hacer como el discurso del queso, como que Catalina iba a enseñarnos a todos como el valor del queso, del tequilo. Entonces salía con un quesito y cogía el micrófono y empezaba a echar el cuento. queso, del tequilo. Entonces salía con un quesito y cogía el micrófono y empezaba a echar el cuento. Y ya creo que me desperté.